¿Qué hago?
Lo que estoy haciendo ahora, más o menos lo que se puede contar ….
1.- Introito
Yo era un crío torpe e inquieto, tocón y curioso a mas no poder, con mofletes para dar pellizcos y preguntón, con un punto repipi. Y la casa de mi abuela era el paraíso, donde cada vitrina era el Árbol del Bien y del Mal y mi abuela era el ángel guardián con su espada flameante en forma de pregunta de control remoto
-Enrique ¿qué haces?
-Nada.
Claro, si tenía algo entre manos lo dejaba inmediatamente en su sitio. Supongo que me preguntaba porque ella sabía que yo estaba haciendo algo. Y creo que pensaba que me veía o algo de eso, porque yo todavía no dominaba el procedimiento deductivo. A mi lo que me delataba era el silencio (tsum tsum tsum tsum tsum tsum tsum tsum tsum uuuuuuu ah ¡) porque no me podía estar en silencio si no estaba haciendo algo que requería mi más absoluta concentración, vulgo, una trastada.
Un día, el católico buen pecador que soy se despertó de mi niño inocente. Como mi abuela callaba dicen que pregunté: “Abuela, ¿qué hago?”. Es decir, sabiéndome faltante buscaba al ángel que me controlara. A mi abuela se le ilumina la cara cada vez que cuenta la anécdota, como cuando se cuenta la vez que el cachorrillo que pide agua con un ladrido señalando la zafa coge y la lleva. Y se ríe cuando lo cuenta, la jodía. De mi abuela hablaré en otra ocasión ….
2.- Salven al soldado Ithacan
Pues nada. Es lo que tiene acostarte con gente, que conoces mundo. En una de esas me he visto en un fuego cruzado entre alguien que me gusta mucho, mucho, mucho y alguien a quien quiero mucho, mucho, mucho … He podido echar cuerpo a tierra, pero no sin que me pegaran un balazo en el pie. Más se perdió en Cuba, y salimos cantando …. En mi caso, cojeando. El caso es que la persona que me mola no me contesta en el Messenger(y esto si que es post adolescente, joder, que tengo 34 años), por más que les pongo la cara de perro … que es un icono que me gusta mucho, mucho, mucho también. Y aquí me tienes, como un soldado cualquiera en una trinchera cantando aquello de Lily Marleen .
Y sin haberlo deseado me ha salido un pareado.
3.- En la muerte de la mah grande
A mí me parece estupendísimo del coño que una familia haga un circo de la muerte de un ser querido. Es más, entra dentro de la lógica, puesto que han hecho un circo de cada uno de los acontencimientos de su vida. Y eso porque no han descubierto la RSS a tiempo que si no ríete tu, enganchados que tendríamos a las marujas cibernéticas, que las hay, a la última noticia … u
(La mama) Niñoh, ensufame eso de la erreeseese de la sindicación de contenío. ¿Pa eso hay capuntarse a la ugeté? Que mira que tu padreh siempre ha sío de comisioneh
Viva la sociedad de la información, viva.
Lo que ya no me parece tan estupendísimo, es más, me toca la polla, es que un canal público, pagado con el dinero de todos los españoles, a los que le gusta el morbo y le gustaba la Jurado y a los que no se ponga a hacer una cobertura impecable de un entierro privado, como si esto fuera un acto institucional. Que por más conmoción que causara, no lo era. Ni de interés público tampoco.
4.- Lo jodido de mi peso
Ambos dos, como distintos significados de la palabra peso. Lo que peso, y lo que me dice lo que peso. Resulta que yo, Bridget DownJones perdida he llegado a una máxima histórica de 100.9 kgs. Cuando iba por 99.9 kgs allá por Abril llamo a mi amiga mariiiiiinma y va y me dice con toda la pachorra del mundo, “pues comete una marinera y así llegas a los cien”. Encantadora…
Lo jodido lo acabo de descubrir esta mañana. Resulta que poniendo los pies de una manera peso tanto y poniendo los (dos) pies de otra manera peso cuanto. Este peso me hace luz de gas porque ¿Cuál es mi verdadero peso?
Valcárcel, Camps y Aguirre: una cosa es predicar y otra, dar trigo
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Por ENRIC SOPENA, en ElPlural.com, 06/01/2010Valcárcel, Camps y Aguirre: una cosa es predicar y otra, dar trigo En el conjunto de España, la media en rel...
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