Yo soy yo

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Enrique Olcina Juliá
Hace tiempo que me definí como una persona básicamente buena y eso provocó la hilaridad de ciertas personas, que, desde un punto de vista hoebbesiano creen que el hombre es un lobo para el hombre. Considerando que los lobos viven en manadas y la mayoría de las veces son muy civilizados ... soy un lobo solitario y bastante educado. Vamos a dejarlo así. Confío en la bondad de mis congéneres y he aprendido a no hacer caso a habladurías pero tampoco a desecharlas de inmediato. He crecido con amor y bofetadas (¿y quién no?) y creo que me he llevado mi parte alícuota de deseo, aventura, lágrimas, tristezas, desencantos, triunfos, vindicaciones y alegrías. Un tipo normal que suele usar vocablos de cuatro sílabas, nada más. Soy optimista, ma non troppo. Tiendo a pensar que las cosas tienen remedio. En las inmarcesibles palabras de Sofía, el personaje de "lalola": "Después de seis meses en que un grupo de niñas me quitara todos los días el bocadillo en el recreo dejé de pensar que las madres de las pobres no les preparaban el bocadillo y empecé a pensar si en realidad no eran un poco hijadeputas". Pues eso...
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jueves, octubre 26, 2006

Próximas batallas, próximas fronteras


La educación es la próxima conquista y la puerta de tu casa, sin ir más lejos, es la próxima frontera de la próxima, pacífica batalla. Como lo oyes, así que ve sacando el salakoff con el que jugabas a ser Grace Kelly en Mogambo.

Después de el último avance legislativo, que nos iguala en derechos civiles con el resto de la población hay quien opina que, en realidad, lo que se ha hecho es empezar la casa por el tejado y tendrían que haberse empezado a trabajar el tema de la igualdad y la no discriminación de manera "blanda" de la sociedad, los que no exigen una intervención legislativa, que de manera "dura".

Todos somos productos de nosotros mismos y de nuestras circunstancias. Igual nosotros que nuestras luchas políticas. Baste recordar que desde 1996 y sobre todo desde 2000, uno de los frentes abiertos por el propio PP, al negarse a regular algo tan básico como las parejas de hecho en la legislación nacional, fue con la comunidad homosexual, que tomó parte activa en el enfrentamiento político. El PP lo hacía en base al cálculo de que, para 2003, aún le quedaban del orden de los seis-ocho años en el poder, antes de que un gobierno socialista hubiera reconquistado el centro que desde 2000 el partido de la derecha española había abandonado paulatinamente. Además, la homofobia sociológica de gran parte de su electorado -esa que "tolera" pero pide "discrección"- ayudaba a que el principal rector de la vida política, Jose María Aznar, se desentendiera del asunto, siempre aconsejado por la parte más conservadora, puesto que no era un tema determinante en las próximas elecciones.

Hubo, sin embargo, quien consideró que si era así, y esos fueron los partidos de izquierda. IU primero y el PSOE después quienes tomaron parte o todo de las reivindicaciones de los colectivos homosexuales en su programa. Con lo que las reivindicaciones del colectivo LGBT no pasaron el tamiz de las dos derrotas electorales previstas, que las hubieran enfriado un poco. Y no digo que que eso no haya sucedido esté mal, sólo digo que sucedió así, porque la espoleta del 11-M hizo saltar el muro de contención de la derecha por los aires y como ya se sabe que la naturaleza (¡y la política!) aborrecen el vacío....

El caso es que tenemos una de las legislaciones mas progresistas en cuanto a matrimonio y adopción en España, y parece que nos ha invadido una especie de abulia kumbayá que nos va a hacer que en veinte años nos vuelva a pillar el toro.

Veamos, señores LGTB, comunidad gay en general, y armarizados de derecha que preparan con júbilo sus nupcias en particular .... amig@sh tod@s . Esa ley es un logro que se ha de apuntalar, y tras el reconocimiento y protección de l@s transgeneros (que transgenericos suena como a alimento antibiotico modificado geneticamente que se toma en lugar de la aspirina) toca la Educación. Y esta batalla no es sólo en el día del Orgullo, sino que se enlaza con el día a día, la visibilidad, y la vuelta de tu esquina. Porque la educación es la próxima conquista y la puerta de tu casa, sin ir más lejos, es la próxima frontera de la próxima, pacífica batalla. Como lo oyes, así que ve sacando el salakoff con el que jugabas a ser Grace Kelly en Mogambo.

La educación es la próxima batalla, porque hemos aprendido en nuestras carnes que, salvo excepciones genéticas claramente documentadas, los cabrones con pintas se hacen, no nacen. Asi que hay que evitar que los prejuicios transpasen generaciones y pupitres, o al menos que los traspasen netos, sin disminución ninguna. Eso se lucha en cada CC.AA, en cada ciudad, en cada colegio y en cada casa. Y todos somos actores importantes, no sólo los niños y los educadores, sino también los padres, los amigos de los padres.
Nadie va a pedir por nosotros educación en los colegios e institutos. Ni nadie, a no ser que nosotros lo pidamos, va a ser intransigente con un caso de mobbing por homofobia en el colegio (porque precisamente ese es uno de los más extendidos). Nadie va a evitar que otros pasen por lo que nosotros pasamos a no ser que lo evitemos nosotros mismos, sumando nuestra voz a los que denuncia y denunciando. Sólo así, haciéndonos respetar, conseguiremos ser respetados.

Me viene a la cabeza la peripecia vital de Magnus Herschfeild, famoso activista alemán de principios de siglo. De hecho, su obra llegó justo hasta el advenimiento del III Reich. En esa época casi se tocó con los dedos de la mano la despenalización de la homosexualidad en Alemania, con la campaña para la derogación del parágrafo 175, que era el que, en cierta manera la penalizaba. Casi, casi ... pero no pudo ser porque luego llegó la historia que todos conocemos

En conclusión, y para que se te ponga el cuerpo en marcha, en el momento en que se aprobó la ley, estamos en tiempo de descuento. Y hay que ponerse a hacer cosas, porque no sabemos cuando el árbitro puede tocar el silbato del fin del partido. Y puede que, si no nos damos prisa, lo perdamos

lunes, octubre 23, 2006

Cosas que se aprenden


Llegas a la conclusión de que no debes necesitar amar a nadie para ser feliz. Eso no lo tienes que confundir con lo siguiente: debes amar en el momento en que lo sientas, pero debes también amarte a ti mismo, y respetarte a ti mismo. Ese amor propio – el que te critica de manera razonable y te ensalza de manera razonable, el que no es narcisismo ni egocentrismo- te va a ayudar a apreciarte y a apreciar el lugar central que tú has de ocupar en tu vida.

Como sabéis, los dos y medio que sigáis este blog con cierta habitualidad, recientemente me he pegado un pequeño guarrazo sentimental. Nada de importancia, pero como esas contusiones tontas, acabas con el cuerpo un poco dolorido, de dolores que pensabas ,al principio, que no tendrías. No conviene caer, con esos dolores, en la melancolía, que únicamente lo que hacen es agravar las lesiones y convertirlas en permanentes. Y el mundo es demasiado bonito e interesante para ir cojo del alma.
Este fin de semana, además, me tocaba ir a un congreso de voluntarios de UNICEF, en la que participo. Ahí nos hemos encarado con realidades internas y externas. Las externas os la podéis imaginar. Las buenas noticias en este sentido es que se pueden hacer cosas, que no todo está perdido y que si arrimamos el hombro puede haber mucho ganado.
Claro, enfrentar los problemas propios con los de la infancia en países en vías de desarrollo deja a los problemas propios en mantillas, pero esos problemas propios me siguen dejando a mi un poco dolorido.
Me he enfrentado de cara a porqué cada vez que fracaso en una relación, sea esta larga –tampoco demasiado- o incipiente acabo magullado, además de tristón como un perro tras un ventanal del jardín –que si están fuera quieren estar dentro y si están dentro quieren estar fuera-. Aparte de la evidente sensación de fracaso, cuando toca, porque el amor es como el tenis y en el tenis no hay empates, a mí, personalmente, me queda una sensación de vacío de la que a veces me resulta difícil recuperarme.
No voy a decir que soy una persona apasionada siempre. A veces lo soy, a veces no. Cuando encuentro algo por lo que merece la pena entregarse lo hago. Igual me sucede cuando encuentro una persona por la que merece la pena dar el do de pecho. Trato de hacerlo. Lo hago con mis amigos, con mis hermanos o padres pero también con una persona a la que acabo de conocer y me seduce. Soy transparente en muchos aspectos, y en otros tantos soy bastante opaco.
El amor, sin embargo, me sitúa muchas veces en una posición de debilidad (por necesidad) frente a la otra persona. Si me enamoro me subyugan, y si me subyugan lo único que hago es ponerme en manos de la clemencia y el buen juicio de la otra persona.

Bueno, haz un ejercicio mental ahora. Imagínate el escenario de tu vida, tal cual, un escenario que es una pista redonda, donde tú ocupas el lugar central, iluminado por el más potente foco. Ese foco en realidad es tu autoestima–la que te critica cuando haces las cosas mal y la que te alaba cuando haces las cosas bien- Ese foco, además, ilumina los aledaños de tu vida y en círculos concéntricos, en orden de la importancia que tu estableces. Tienes emocionalmente cerca a la gente que te importa, y emocionalmente lejos a la que no te importa, pero el sitio central de esa pista lo ocupas tú y lo llenas tú.
Ahora imagínate que abdicas de ese lugar central, de ese foco que sigue en el centro de la pista. Imagínate que le dejas el lugar a alguien que, de pronto, dice que no quiere estar en ese lugar …
Cuando eso sucede cuesta volver a recuperarlo todo: el foco, la perspectiva y la plenitud, y con ellas la alegría de vivir y la sonrisa (eso cada vez cuesta un poquito más, pero al final deja de ser una mueca para convertirse en un verdadero reflejo del estado de ánimo). Y cuesta volver a recuperarlo todo porque te sientes vacío. Es lógico, has dejado que alguien ocupe completamente un lugar que tú puedes compartir, pero del que no te debes ausentar, por que tú, en todo el mundo mundial es el único que no se va a ir de ahí, de tu propia vida.
Con lo que llegas a la conclusión de que no debes necesitar amar a nadie para ser feliz. Eso no lo tienes que confundir con lo siguiente: debes amar en el momento en que lo sientas, pero debes también amarte a ti mismo, y respetarte a ti mismo. Ese amor propio – el que te critica de manera razonable y te ensalza de manera razonable, el que no es narcisismo ni egocentrismo- te va a ayudar a apreciarte y a apreciar el lugar central que tú has de ocupar en tu vida. Y ese amor propio se va a convertir en el fiel y la balanza del amor a los demás. Lo dijo alguien hace mucho tiempo, en forma imperativa, y es, en cierta manera, la piedra angular de la filosofía occidental. Amarás al prójimo como a ti mismo. Y si a ti mismo no te amas ¿cómo vas a amar al prójimo?.

Y no es que eso haya sucedido ahora, en este batacazo. Es posible que haya estado a punto de suceder. Y ha sido como esas coincidencias –como la penicilina, como la gravedad- que te llevan a descubrimientos importantes y que forma parte de la esencia de la vida. “Se vive y se aprendecomo decía Lazarus Long “ o no se vive mucho”

lunes, octubre 16, 2006

Cartas sobre la mesa


No me apetece repetir el modelo esteso-sexual, aunque lo respete mucho, porque, al fin y al cabo es el que me engendró y el que he mamado, también es del que trato de zafarme. No quiero que una persona se sienta mal porque ha echado un polvo una noche y no ha sido conmigo (en todo caso debería sentirse mal, si, pero por la oportunidad desperdiciada, pero mira, para gustos colores :D).

Recientemente he tenido un revolcón sentimental con salida de carretera y batacazo incluido. Bueno, no nos hemos hecho mucho daño ninguno de los dos, afortunadamente, porque estábamos dentro del entorno controlado de dos personas maduras, adultas, que asumen sus riesgos (es decir, íbamos a velocidad moderada, con airbag, cinturon de seguridad y respetando las distancias prudenciales)

De ahí he visto (y me han hecho ver) distintas cosas: una de ellas es que por más que yo lo niegue, quiero un principe azul. Y poner "quiero un principe azul" es como una salida del armario. Ahora, las etiquetas son engañosas. Porque yo no quiero UN príncipe azul, sino que quiero MI principe azul. Y claro, MI principe azul tiene que estar de acuerdo conmigo en lo básico (entre otras cosas, que me guste y gustarle yo a él), y a ser posible también en los accesorios, pero ese es otro tema, maricón ...

Personalmente, y dado lo (breve/rico/complicado/variado) de mi experiencia, táchese lo que proceda, me decanto, honestamente, por una relación abierta. Eso no está escrito en piedra, si acaso tallado en marmol de Carrara, que es mucho más chic. Aunque he aprendido también de experiencias anteriores que elevar las cosas a definitivas está mal, esta está casi ahí: no quiero celos, ni malos rollos, ni correveidiles. Tampoco me apetece repetir el modelo esteso-sexual, aunque lo respete mucho, porque, al fin y al cabo es el que me engendró y el que he mamado, también es del que trato de zafarme. No quiero que una persona se sienta mal porque ha echado un polvo una noche y no ha sido conmigo (en todo caso debería sentirse mal, si, pero por la oportunidad desperdiciada, pero mira, para gustos colores :D). O porque esté viendo a alguien que le da algo que es accesorio, pero que yo no le doy (que uno puede ser muy bueno follando, modestia aparte, pero übersexual no soy todavia ...aparte de que me parece de un egoista brutal no ofrecer las cosas que haces con los amiguitos, y si se tercia, a los amiguitos ...).

Lo que me lleva al siguiente punto. Parece mentira lo que me importa lo que piensa la gente de mi si al final me llaman cosas finas (la última, que soy como la Enterprise, no dejo ningún sitio de la red sin visitar, rollo, "joder que pesadilla" ...) o no tan finas (maricón, en pleno Viernes Santo, en mi pueblo, hace falta tener cuajo y ser a-divina). Asi que pasando de Mili y pasando de Pili, y pasando lo que digan las marujas que en este mundo son.

¿Que os parecen mis cartas?. Un ful de Estambul, ¿verdad?. Pos hala, los candidatos a principe azul que den un paso al frente ...

Post dedicado a Papi y a los del ful. Ellos saben quienes son ....