R. , por supuesto, no pudo quedarse callado, y me contestó lo siguiente: Joooooder, que discursito, O., ya veo que sigues en plena forma como polemista impenitente, pero me gusta la discusión, el intercambio de opiniones, de puntos de vista, libremente, sin limitaciones a precisamente eso, la Libertad de expresar lo que pienses sin miedo a que te apliquen la Sharia o autocensuras obligatorias para no molestar a los que piensan que no tienes ese derecho, o no piensan, o directamente les dicen lo que el Libro cuenta que tienen que pensar.
Pues a ello;
¿El culo y las témporas?
O., precisamente lo que plantea nuestra querida Elenilla es la demostración de la incoherencia de los planteamientos supuestamente "buenistas" (el camino al cementerio siempre ha estado empedrado de buenas intenciones) con la Realidad, ese permanente incordio que se empeña en estropear la maravillosa Utopía con su fanática testarudez de costumbre. Yo también me rodeo de autoridades intelectuales para refrendar lo que defiendo (pongamos a Giovanni Sartori, Premio Príncipe de Asturias de Ciencias Sociales 2005, te recomiendo que leas la entrevista de Hermann Tertsch en El País de 8 de abril de 2001 sobre su "Pluralismo, Multiculturalismo y Extranjeros"; o el profesor Gustavo Bueno en sus reflexiones en El Catoblepas acerca de la incompatibilidad de los valores de un Islam teocrático y preilustrado con los que impregnan las Democracias Liberales de tolerancia y racionalismo; como puedes ver no son precisamente "rancia derecha". De Huntington podemos discutir más adelante).
Y la Realidad demuestra que es profundamente incoherente vivir en sistemas basados en la Declaración Universal de los Derechos del Hombre (con todas sus imperfecciones que son muchas) y a la vez relativizar su validez cuando se pretenden aplicar a otros lugares bajo la excusa de la diferencia de cultura o religión, que al parecer son suficientes para justificar cualquier barbaridad (¿O. carlista, a estas alturas?, joder que sorpresas dá la vida).
La lapidación de estas 7 mujeres por adulterio no es un accidente circustancial, es la pura consecuencia de la existencia de Regímenes Islámicos teocráticos en los que no existe separación Estado-Islam, en los que está absolutamente prohibido profesar públicamente cualquier otra religión (te lo cuenta un ateo, manda h....) que no sea la musulmana, en los que el estatus jurídico de las mujeres lo dicta El Corán, con todas sus consecuencias, en los que el laicismo o el racionalismo están considerados como herejía y condenadas penalmente (no "penealmente", ojo).
Lo que estamos haciendo es precisamente lo que condenó el Gran Muñidor de la Criatura, creernos con derecho a condenar "usos y costumbres particulares" desde nuestra arrogante y prepotente posición moralista occidental. Ahora, ¿quien piensas que mezcla el culo con las témporas?
Puede que contemples todo esto dentro de tu habitual y delicioso escepticismo buenista Koffiananista/onanista (ayyyy, que gran pacificador, lástima que le pillara de vacaciones el genocidio tutsi ruandés... o no; Dallaire tiene todavía sus dudas) e incluso que Condoleeza se haya convertido de golpe y porrazo en tu mentora espiritual y política desplazando, espero que atraumáticamente, a Cher y a Noam Chomsky, pero esto no mueve ni un ápice la obstinada realidad de los hechos.
Y siendo totalmente cierto que han existido personalidades rutilantes dentro de la cultura musulmana, a lo largo sobre todo de sus primeros siglos de expansión, de cuyas extraordinarias obras nos beneficiamos en la actualidad, no es menos cierta la ausencia en el plano político-religioso de figuras reformistas de la talla de los Francisco de Vitoria, Lutero, etc. que proporcionaron al Cristianismo ese viraje Humanista del que carece absolutamente el Islam y que posibilitaron la Ilustración como punto de arranque de los sistemas políticos occidentales actuales.
Entiéndelo, contemplando la proclividad de nuestro Amado Ideólogo a repartir con prodigalidad Planes de Pacificación de Café, Tortilla y 10 minutos, pues como que la cosa no me ofrece mucha consistencia... intelectual. Disculpa mi fidelidad a los valores que pienso y siento como propios, como válidos y universales. Pesadísimo equipaje en estos tiempos de tan exacerbada flexibilidad moral y relativismo galopante.
Yo también te... aprecio.
Abrazos
R.
PD: SI DECIDES RESPONDERME, QUE SÉ QUE LO HARÁS, CANALLA, QUE BUENO ERES TU PARA CALLARTE, INTENTA NO IMPLICAR A LOS OTROS 657 DESTINATARIOS DEL CORREO, QUE A VER SI LES VA A DAR ALGO.
Pero no, no les dió nada ... de hecho algunos piden que sigamos compartiendo ... Continuará











