Yo soy yo

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Enrique Olcina Juliá
Hace tiempo que me definí como una persona básicamente buena y eso provocó la hilaridad de ciertas personas, que, desde un punto de vista hoebbesiano creen que el hombre es un lobo para el hombre. Considerando que los lobos viven en manadas y la mayoría de las veces son muy civilizados ... soy un lobo solitario y bastante educado. Vamos a dejarlo así. Confío en la bondad de mis congéneres y he aprendido a no hacer caso a habladurías pero tampoco a desecharlas de inmediato. He crecido con amor y bofetadas (¿y quién no?) y creo que me he llevado mi parte alícuota de deseo, aventura, lágrimas, tristezas, desencantos, triunfos, vindicaciones y alegrías. Un tipo normal que suele usar vocablos de cuatro sílabas, nada más. Soy optimista, ma non troppo. Tiendo a pensar que las cosas tienen remedio. En las inmarcesibles palabras de Sofía, el personaje de "lalola": "Después de seis meses en que un grupo de niñas me quitara todos los días el bocadillo en el recreo dejé de pensar que las madres de las pobres no les preparaban el bocadillo y empecé a pensar si en realidad no eran un poco hijadeputas". Pues eso...
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lunes, junio 08, 2009

Las siestas a deshoras

Hay veces en que una frase ajena suena cómo el principio de un poema. ( Y si pones una barra delante del cómo tienes otro principio, ahí mismo). Esta es de el autor del blog El Aeroguatutú, abajo a la derecha. Y la frase era de su estado en el facebook. "Las siestas a deshoras me desmontan"

Las siestas a deshoras me desmontan.
Los jirones de sueños se mezclan
con la luz del día, y mientras es tiempo
de tomar un café veo imágenes
de la más reciente pesadilla
campando a sus anchas por la cocina

La siestas a deshora me desmontan,
me muestran lo que pensé cuando no pensaba.
Pasillo sin fin y espacios abiertos,
personas extrañas que me conocen,
unicornios, monstruos amables,
ninfas terribles, extraños peluches dentados,
vigilia mezclada con descanso
y mi psique vagando a sus anchas,
hablando conmigo en el diván de mi duermevela.

Y así no hay quien duerma por la noche
con tanta cosa rondando por la casa.