Yo soy yo

Mi foto
Enrique Olcina Juliá
Hace tiempo que me definí como una persona básicamente buena y eso provocó la hilaridad de ciertas personas, que, desde un punto de vista hoebbesiano creen que el hombre es un lobo para el hombre. Considerando que los lobos viven en manadas y la mayoría de las veces son muy civilizados ... soy un lobo solitario y bastante educado. Vamos a dejarlo así. Confío en la bondad de mis congéneres y he aprendido a no hacer caso a habladurías pero tampoco a desecharlas de inmediato. He crecido con amor y bofetadas (¿y quién no?) y creo que me he llevado mi parte alícuota de deseo, aventura, lágrimas, tristezas, desencantos, triunfos, vindicaciones y alegrías. Un tipo normal que suele usar vocablos de cuatro sílabas, nada más. Soy optimista, ma non troppo. Tiendo a pensar que las cosas tienen remedio. En las inmarcesibles palabras de Sofía, el personaje de "lalola": "Después de seis meses en que un grupo de niñas me quitara todos los días el bocadillo en el recreo dejé de pensar que las madres de las pobres no les preparaban el bocadillo y empecé a pensar si en realidad no eran un poco hijadeputas". Pues eso...
Ver todo mi perfil

Twit, Twit ... pensamientos cortos

Debes de leer ...

Blog Archive

Presentación

Loading...

martes, junio 02, 2009

Silvio en un jardín



El primer ministro italiano revive, posiblemente sin quererlo, y con las salvedades necesarias, un episodio de los primeros años del Imperio romano. De edad avanzada, Tiberio se retiró a la isla de Capri, donde disfrutaba de la compañía de menores. Disfrutaba en el sentido más libérrimo del término y no consta que el goce fuera mutuo. Claro que Tiberio no tenía que enfrentarse a un Estado con separación de poderes, por muy disminuida que esta separación esté en la República Italiana.

Considerando la mania que tiene Il Cavaliere de cortar a su antojo la legislación para que la posibilidad de imputación y condena sea mínima, si no nula, el partido holandés que predicaba la despenalización de la relación entre adultos y menores va a pedir su afincamiento en la bella Italia. Razones no le faltan. Si a ese deseo de escapismo de Silvio se le añade la política revisionista que sobre los abusos a menores ha expresado Mons. Cañizares, y a eso le añadimos la fastidiosa costumbre en los hospicios católicos -que no es que generalice pero da una muestra estadística preocupante- el tal partido holandés tiene que estar ahora mismo frotándose las manos.

Avisados quedamos.